¿De qué manera las
computadoras han afectado la capacidad de los adolescentes para comunicarse?
En la sociedad en la que vivimos, la adquisición de una portátil es cada vez más accesible. No hay ni una casa que yo conozca que no tenga ni un ordenador en casa.
Es útil, práctica e instantánea, podemos a acceder a cualquier información. Con escribir una palabra clave y hacer clic aparecen miles, tal vez, millones de resultados en algunos casos.
Las personas vivimos en sociedad, no imagino a una persona sola, se volvería loca.
Algunas personas alrededor del mundo tuvieron ideas, crear comunidades para que las personas se comuniquen con otras, por más lejos que estén.
Y la idea resultó, nacieron varias “redes sociales” y la gente empezó a invitar a sus amigos a que se unieran.
Pero ahora, yo pienso, que muchas personas “dependen” de las redes sociales, siempre las actualizan y comentan y ve lo que los demás hacen.
Se supone que lo de las redes debería ser una distracción, algo en que entretenernos, pero que deberíamos usarlo un momento, no ocho horas al día.
Y a veces no comprendo cómo las personas no se aburren o se cansan de estar tanto tiempo sentados frente a una computadora.
Pero luego está la otra cuestión del asunto, ¿qué pasa si estás o te sientes sola? ¿si no puedes ser tú misma y decir lo que piensas? ¿O hay algo tal vez, que te está matando por dentro, algo que sientes que se pudre por no decirlo? ¿Querer poder decir la verdad y ser sincera? Algunas personas lo experimentan y sólo quieren saber que hay alguien en el mundo que sabe o siente lo mismo, que tiene tantas dudas y preocupaciones como ellas o ellos.
Y en Internet, usando redes sociales o blogs lo consiguen, conocen personas afines a ellos. Y entablan una especie de “amistad” ¿Pero esas personas son realmente quienes dicen que son?
A veces queremos ser como otros, que creemos que son mejores que nosotros,y en las redes sociales vamos creando perfiles como queremos ser, pero la verdad es que perdemos nuestra esencia poco a poco y no sabemos quiénes somos.
Y vamos dejando el interés por el mundo real y las maravillas que hay en él. Porque creo yo que no es igual ver la imagen de una flor, a verla, sentirla, olerla; o disfrutar la playa, sentir que la arena se mete entre los dedos de los pies y ver el horizonte, a ver una visita virtual a la playa.
Al igual que eso, no siento que hablar con alguien por el chat o verlo a través del programa Skype sea lo mismo que verlo en personas ¿Si tenemos la posibilidad de hablarle en persona, por qué no lo hacemos?
Muchas personas han dejado de comunicarse en la vida real, ya se han acostumbrado a una pantalla fría, han dejado de expresar lo que sienten o piensan, ya no pueden, sin ayuda de la máquina. Se encierran solos y creen que alguien los acompaña. Pero al final de la noche se sienten vacíos, se despiertan y no tienen nada.
Conocer a una persona es algo fascinante, somos iguales pero diferentes a las vez. Tan complicados y tan sencillos al mismo tiempo. No creo que eso se pueda obtener en las redes, conocer a una persona. Tan sólo por sus actitudes o gestos podemos hacernos una idea de lo que les apasiona, aburre, comprende, disfruta o si se siente feliz, triste o preocupado.
Cosa que no creo que suceda en las redes, donde sabes que te leerán y a veces no puedes mostrarte realmente.
Pero eso depende, si eres sincera contigo misma o mientes o no quieres ser tú, de alguna manera se refleja en tu manera de escribir, es una manera de conocerte; no de saber quien eres realmente sino de conocerte y conocer tus ideas.
Yo siempre he creído que si tenemos un problema podemos compartirlo con una persona que nos aprecie y quiera lo mejor para nosotros o comentarlo con una persona experta como un psicólogo o maestro, que creo que estarán dispuestos a escuchar.
Uno decide, uno siempre toma decisiones, y se va haciendo su propio camino. Las personas se deberían tomar el tiempo para estar con los que aman y disfrutar prudencialmente de la vida. Aprender a comunicarse con esas personas que merecen la pena que uno lo haga.
Internet, de alguna u otra manera ha afectado a las familias, positiva o negativamente, a algunos les ha ayudado a aprender cursos gratis que tal vez no estaban en sus posibilidades económicas, leer noticias o análisis de expertos en su materias (todo esto se pudieron haber enterado por redes sociales); a otros, el uso del internet, más específicamente de las redes sociales ha roto lo lazos afectivos con la familia o los amigos.
Tenemos que aprovecharlo, de la más sabia manera. Decidir que las redes sociales no intervendrán en el núcleo de nuestra familia, que no afectarán negativamente nuestras vidas.
Si te sientes solo, yo creo que siempre habrá una persona que quiera escucharte, solo tienes que ver más allá de la pantalla.
Hay un tiempo para todo. Sí. Una época
para derrumbarse, una época para construir. Sí. Una hora para guardar silencio
y otra para hablar. Sí, todo.
Fahrenheit 451
Ray Bradbury

